Fernando Trias de Bes, profesor de la escuela de negocios de la que soy alumno escribía el 7 de eneero en el País Semanal un artículo sobre la realidad virtual titulada “La aniquilación de la realidad”.
El mensaje que destila el artículo es que el vivir en exceso una vida virtual puede llegar a confundir a los adolescentes e influir y deformar la forma en la que toman decisiones y se enfrentan a la vida.
Algunas citas (porque no he sabido encontrar el artículo en Internet):
” Aparentemente no hay nada nocivo en la interactividad. El problema viene cuando la realidad virtual invade el espacio de nuestra realidad real (…) ¿Qué diriamos de una persona que ve una obra de teatro se levantase del asiento y comenzase a interactuar con los actores, y acabase tan metido en la representación que nos costase devolverle a su vida real? (…) esto es exactamente lo que está sucediendo con la fiebre y proliferación de juegos y páginas de internet que ofrecen mundos virtuales donde interactuar.”
“Recientemente ha aparecido algo que va más allá: Second Life, un juego online multijugador masivo. (…). En Second Life no hay misión alguna. En cambio, hay dinero, negocios, juegos, cultura y sexo. (…) El problema es el cada vez más creciente tiempo que los jóvenes destinan a vivir vidas virtuales. El abuso de estas prácticas fomenta la aparición de ansiedad, frustración y trastornos de la personalidad. Es imposible suplantar la realidad; eso jamás podrá hacerlo una máquina (…). Uno vive como si jugase. Es cierto que uno sabe diferenciar entre el juego y la vida. Pero demasiado tiempo participando en un mundo de ficción acaba por afectar el modo que que una persona se enfrenta al mundo (…) es fundamental limitar el número de horas diarias que nuestros hijos viven segundas vidas en la Red.
Creo que se mezclan cosas que no tienen relación alguna. La interacción en un universo virtual no tiene en esencia nada de malo (como se comenta en el mismo artículo) como no lo tiene jugar al golf o ver barrio sésamo. Lo que sí es cierto es que la nueva generación de universos 3d (o la internet 3d como ya se le empieza a llamar) implican una mayor inmersión e interactividad pero es no implica que tenga un poder “maligno” sobre los adolescentes.
Los jóvenes saben diferenciar entre realidad y mundo virtual. Hay casos patólogicos, claro, como en toda actividad humana, pero estas actitudes seguramente se podrán explicar mejor como un síntoma de otros problemas.
Cuando los creadores de Barrio Sésamo se plantearon la creación del show que todos hemos visto tuvieron serias dudas sobre presentar en una misma escena mezcla de realidad y fantasía con personajes de ficción y reales porque sería confuso para los niños.
Del libro The tipping point: “The problem was that when the show was originally conceived, the decision was made that that all fantasy elements of the show be separated from the real elements. This was done at the insistence of many child psychologists, who felt that to mix fantasy and reality would be misleading to children”.
Ahora no dudaríamos en dejar ver a nuestros hijos a Epi y Blas porque se cortocircuiten al verlos junto a personajes humanos. Igualmente confiemos en que sabrán diferenciar entre un mundo virtual y uno real, pero, ¿limitando el número de horas? Por supuesto, igual que cualquier otra actividad a los niños/adolescentes ¿o deberiamos dejarles ver 10 horas de televisión cada día?.
Actualización: Más posts (y seguramente más claros) en la línea de éste artículo.








Metaverso » Second Life es maligno responded on 23 Jan 2007 at 1:12 #
[...] Primero fue la música rock, estos últimos años también los videojuegos… y ahora le ha tocado el turno a Second Life y otros juegos multijugador. Se les ha colocado la etiqueta de malignos, corruptores de la juventud. Ya lo comentabamos aquí hablando de un artículo del profesor Trias de Bes. [...]